
Si tu supieras, amor, cuanto te quiero,
no te sentirías tan solo;
No verías en la sociedad tu enemigo,
ni en la vida tu problema.
No despreciarías lo que te rodea.
Si tu supieras, amor cuanto te quiero.
Si tus ojos se abriesen
y contemplasen la hermosura
de lo que Dios creó,
verías que la vida es bella.
Has aguantado lo peor que tiene,