L.U.N.Á.T.I.C.O.
__Autor: JOEL FORTUNATO REYES PEREZ
Su aliento quedó clavado en el tronco de la luna.
Todo había sucedido como nunca, pero su sombra,
sabía del último grito del rayo. Lentamente se subió
al agujero desde la cumbre dónde había estado
descansando, y corrió unos centímetros, luego se vió
en el espejo... En la orilla de una sonrisa de avestruz.
Invisible el reflejo tembló, luego se levantó por el marco
equivocado de los látigos serenos encerrados en el
pecho, como movidos por el humo, en el ciervo del
cristal de la ventana, pero regresó a la última posición,