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Domingo - 24.Septiembre.2017

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Evocación

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Se dice que los planetas,
faltos de juicio y dirección,
ya no giran en torno a nada,
que van a la deriva sin rotar;
y que las viejas lunas,
ya perdidas en la oscuridad,
sin ánimo de hallar virtuoso planeta
que no se trague su ser,
van errantes, deslucidas,
alejándose de todo magnetismo.
Por eso se sienten descuidadas,
anárquicas, desequilibrando
el perfecto y furioso caos
-contigo, sí; contigo, no-
con sus veleidades inoportunas.
Parece, según cierta teoría
de relatividad aún no probada,
que ya no es importante ser luna,
pues hasta las esferas más remotas
caen alguna vez de su pedestal,
sin que quede constancia escrita
de tan inconveniente hecho.
Por una luna se perdió un planeta,
por un planeta se perdió un sistema,
por un sistema perdió su vida.
¿Para qué entonce...
Enviado (07/11/2013) - Enviado por homero52
Sentado en la sombra,
bajo este formidable desmayo,
transcurren melancólicas horas,
evocaciones de tiempos extraños,
insensibles y feas realidades,
lámparas con luces simbólicas
que se apoyan en señales de vida,
misterios que viajan etéreos
por los confines de lejanos cielos.
También mis defectuosos oídos
se alegran con una rara música;
en ellos las mágicas notas
abren abanicos de claridad,
arranques de góndola enamorada,
canoras y bellas “literariedades”.
Sentado en la sombra del desmayo
veo pasar veloces cruces y glorias,
escenas escalofriantes o embelesadoras,
ejércitos estirándose en el frío,
riquezas que dejan cicatrices
en vez de un rastro de ternuras.
De vez en cuando, una orquesta,
en pomposos campos de azur,
deja escapar su alegre música,
cual pájaro de bel...
Clarimonda (1), la muerta enamorada,
dijo al recién consagrado sacerdote:
“Yo soy la belleza, la juventud, la vida…”.
Si tal me dijera una vampiresa
de extrema sensualidad y hermosura
-que cuando se mueve parece flotar,
y sus vistosos y volanderos ropajes
divagar en seductoras lejanías-,
fijando los míos en sus hipnóticos ojos,
yo no sé en verdad qué haría.
Junto a la banalidad del mundo,
y a los misterios que lo envuelven…
En las alas de la noche,
siendo yo un digno noctívago
que merodea en busca de placer,
no me importaría un negro ataúd,
construido con áurea base
y rico dosel plateado,
para refocilarme con una belleza
de la que no hay igual en las alturas,
y que me ofrece una eternidad sensual,
de enorme sugestión y fantasía,
con sus fríos dedos orquestando en mi c...
Enviado (06/11/2013) - Enviado por homero52
Son tus crenchas
revelación de esfinge,
un espantoso horror,
formas subácueas
de arcaica bacanal.
Pero... ¿qué digo,
qué entorpece mi discurso?
Algo ocultan
de la bestia sonriente,
del extraño rayo
de luz incidente,
del erotismo que las vio crecer.
Producen, lo sé bien,
un temor morboso,
una horrenda línea de muerte,
un sinsabor amarillento,
como ojos de fuego
inventando amores exóticos,
perversos, románticos.
Esas crenchas representan
la muerte para la vista;
y no hay preciso calificativo
que pueda apreciar sus calidades,
su tremendo horror coralino.
Quizá imprevista flauta travesera
ponga su musicalidad
a tan enmarañada perplejidad.
Ni siquiera el leve abanico
las puede soliviantar.
Juan-José Reyes Ríos
Extracto del poemario “Fábula y poesía”.
Web: http://w...
Enviado (06/11/2013) - Enviado por homero52
¿Qué hay más allá del amor?
Sólo desnudo cuerpo,
una difusa necesidad de contacto,
un imperioso explayarse sin intimidad.
El amor es hervor, pasión,
soñar con el otro sin confusión.
Es un oleaje impetuoso
que penetra frenética,
dulcemente en ti,
y con sus ascuas,
te obliga a soñar eternidades,
desnudeces de alma enamorada,
figura que vivifica con su unión.
¿Hay salvación por el amor?
¡Desde luego que sí!
El amor te libera de toda bajeza,
te sitúa en una nube iridiscente
desde la que contemplas la inquietud
y el poderoso engaño del mundo.
Con amor te conviertes
en pájaro, luz y columna,
y viajas por el aire
teniendo siempre presente
la raíz de la iniquidad.
Más allá del amor nada hay,
pues los bordes, los extremos
retornan con su fulgor al centro,
donde nace y se ...
Enviado (05/11/2013) - Enviado por homero52
La creación de un vampiro
no tiene por qué ajustarse
a la índole y carácter del clásico.
Este del cual hago breve semblanza,
no se alimenta de sangre humana,
ni muestra las asperezas y gravedad
de aquellos que regresan de la tumba
solamente dispuestos a chupar sangre.
Debido a sus vastos conocimientos
-es en relidad un intelectual
que no necesita un lacayo bibliotecario-,
conoce el ritmo del universo
por mor de sus esporádicas apariciones
-ha sido varias veces redivivo-.
Con cada renacer se aprende más
acerca del mundo y de la vida.
Como es un ser inteligente
desea luchar para despertar en el hombre
el anhelo de mayor conocimiento;
y para eso aprovecha el folclore
que cualquier terruño le ofrece.
El avance de la energía creadora
es lo que desea suscitar.
Es un vampir...
Enviado (05/11/2013) - Enviado por homero52
El espejo interior
no sabe decirme
cómo nacen los poetas,
tras qué oquedad o llama
buscan la salida;
y si el destino, la eternidad,
o, quizá, su corta vida
rigen sus breves palabras.
¿Qué es ser poeta?
¿Acaso es vivir
sintiendo la noche y el día,
las estaciones del año,
agitando sus ajustados vocablos
entre la claridad y la penumbra?
Los poetas han sabido
escapar del hórrido silencio;
su palabra, su verso azul
que aflora a cualquier hora del día,
es su único empeño.
Cada gota de sus sueños y música
han surgido de una matriz
que se presta a cerrar heridas.
¿Qué hay en el fondo del poeta
sino un despliegue de espiritualidad,
una llamarada de luz única
que abre cielos cerrados por la ignominia?
Ser poeta es excesivo,
porque sus límites son lejanos,
su música siempr...
Enviado (05/11/2013) - Enviado por homero52
Con esa bella voz
grave y bien timbrada,
y tus grandes cualidades de dicción...
¿a quién no seducirás,
contralto de extrema hermosura,
si ya tus ojos defienden un cantar
que se alza por encima de la época,
como leyenda de un pueblo libre,
poniendo también su énfasis
en el Teatro de autor y en la Música.
Cuando te contemplo
con ese vestido talar
dominando el proscenio,
se me encienden luces interiores,
cuentos de hadas y baladas, bilinas
y un sinfín de dulces romances.
Tú perteneces a un tiempo
en el que la palabra ascendía
con soberana vocación y alegría.
Quizá mañana,
también los más pobres del orbe,
oigan tu voz y se rindan a tu dicción.
Pero ahora soy yo quien debe
encumbrar tu excelsa figura.
Juan-José Reyes Ríos
Extracto del poemario “Fábula y poesía”.
Web: h...
Enviado (05/11/2013) - Enviado por homero52
En el esplendor del atardecer
me dijiste lacónicamante:
“Ya no te quiero”;
y yo me quedé sin saber.
Dos años de noviazgo
se fueron en un santiamén.
“Más encrespamiento hubo,
permítemelo decir,
en aquel vehemente divorcio,
tras veinticuatro horas de la boda”.
El amor -cuando es visión
fugaz y sin crepúsculo,
no enciende corazones-
se ata y desata
mostrando un color fusco.
“Sí, reduce a cero
toda perspectiva de futuro”.
Me dijo: “Ya no te quiero”;
y yo me quedé sin voz,
sufriendo tremenda sacudida,
un hondo desgarramiento.
“El amor es una concepción antigua,
un sentimiento fuera de uso.
Hoy sólo está de moda el deseo.
Pero el deseo es un cuadro vacío,
un agárrame y no me toques,
el alma, quiero decir. Es cuatro
paredes secas y desoladas,
árbol sin flor, música si...
¡Oh renovador,
príncipe que contemplas la vida
y te dejas llevar
por tus estrambóticas letras!
¿Qué será de la Poesía
sin tu esclarecedor maleficio,
sin tus dioses y demonios,
sin esa faz hórrida y gigantesca
que a nosotros se asoma
dictándonos dilemas,
arduos ejercicios filosóficos,
síntesis de verdades completas?
Andamos cariacontecidos
por senderos de luz y sombras;
sólo tú, con tus excéntricas letras,
vas despejando nuestro camino,
allanando el escarpado terreno,
resaltando la esquivez
con que tratamos nuestras riquezas.
El espíritu, sí,
también aprende con el horror,
con tus llameantes ojos,
con el alfiler de tus uñas.
Se requiere de un don como el tuyo,
capaz de lograr el surgimiento
de nuestra recta naturaleza.
Juan-José Reyes Ríos
Extracto del poemario "F...
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