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Lunes - 18.Junio.2018

La muchacha y el Gorrión

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Enviado (22/03/2012)Enviado porRUBIZUL76-
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Cada noche al cerrar los ojos, una escena se me venía a la mente era… un gorrioncito que se apoyaba en la ventana.



Durante muchos días, era la primera imagen que se venía a mi mente cada vez que cerraba los ojos, para dar paso a que Morfeo me llevara a su mundo.



Estaba pasando por un mal momento en mi vida personal y quizás durmiendo era la única manera en la que podía olvidar lo desdichada que me sentía, por no tener a quien amar.



Quizás estaba encerrada durante mucho tiempo con la idea de luchar por algo que sólo me estaba perjudicando, que me aportaba más tristeza que alegría.



Aparentemente parecía una mujer fuerte de cara a todos los demás y fría con los sentimientos, como si fuera una mujer altanera a la que hay que pedir cita para hablar con ella.



¡Qué triste que pocos hayan podido darse cuenta, de que soy un corazón con piernas!



Llegué cansada del trabajo, agobiaba por la presión de querer hacerlo todo bien, como… todo el mundo esperaba siempre de mí.



Cansada me tumbé en la cama para echarme la siesta y desconectar, cuando en mi mente otra vez el gorrión se hizo presente.



Pero… en esta ocasión el sueño era completamente distinto, por que el gorrioncillo me rozó con su pico en los labios y me habló.

(Si, si… seguro que os habréis quedado tan asombrados como me quedé yo en aquel instante).



De repente me vi rodeada de un mundo que no era al que estaba acostumbrada, (mi ropa no era el pijama que me había puesto para dormir la siesta), un mundo donde los animales hablaban, donde las hadas y duendes que habitaban en él, constantemente sonreían y con un sinfín de gorrioncillos volando por las nubes.



Llevaba un vestido dorado de hada y con unas alas fantásticas que me permitían volar, olvidarme de la realidad, sentirme libre y más segura.





Un mundo en el que todos lo sueños se hacían realidad, hasta lo imposible era posible.



Ese gorrioncito, desprendía una luz extraordinaria… sentía que era mi ángel protector y mi guía.



Podía volar al lado del gorrioncito por encima de las nubes y posarme en un manto de flores para descansar del maravilloso viaje.



La conversación con Tyno (que era como se llamaba el gorrión), estaba tan llena de palabras alentadoras, pero… no puedo resumirlo. (así que mejor os escribo, lo que en ese instante me contó).



Tyno:



¡Hola muchacha de ojos azules llorosos!, ¿por qué siempre estas cabizbaja y llorando? ¿quejándote de la vida siempre?



Muchacha:



La soledad me da miedo, la vida cada día me resulta más complicada de entender y en el mundo en el que vivo, las personas no tienen apenas ya sentimientos… es un mundo en el que todos van acelerados, en el cual casi todos han perdido sus principios y valores, un mundo… cada día más frío y menos cálido.



Tyno:



¿Acaso crees que éste mundo dista mucho del tuyo?



Muchacha:



¡Claro! Aquí se respira paz, tranquilidad, comprensión, humanidad… por lo poco que he podido apreciar en el viaje donde me guiaste volando.



Tyno:



Cierto muchacha, pero… este mundo es paralelo al que tú vives, un mundo en el que solamente las personas con buen corazón e ilusión… tienen la posibilidad de conocer.



Desde aquí podemos ver cada movimiento que día a día podéis vivir en el vuestro, somos conscientes de lo desconsiderados que en ocasiones sois.



Pero… tu ahora estás aquí, has tenido la oportunidad de poder visitarnos y entenderás muchas cosas, muchas…



Cada uno de nosotros fuimos humanos en vuestro mundo, cometimos errores como vosotros, unos imperdonables y otros menos importantes, que nos permitieron… tener alas y poder volar….



Muchacha:



¿Perdona? No entiendo… ¡qué me quieres decir!



Tyno:



Presta atención…

En el mundo donde estas ahora, está clasificado por tres grupos de habitantes



Los animales terrestres (aquellos que en tu mundo fueron egoístas, arrogantes, con mal corazón) y una vez que murieron, vinieron aquí solamente con un físico de 4 patas, donde tuvieran que agachar la cabeza para comer, estar al nivel del suelo para tener humildad, pero… no les otorgaron alas para poder volar… es cómo un pequeño castigo de todo aquel comportamiento malo realizado en vuestro mundo.



Luego están los duendes y hadas, (que sus errores fueron menores como en alguna ocasión tener inseguridad, sentir desamor y miedos), por eso una vez que murieron y vinieron aquí se les dieron alas para poder volar y de esta forma coger confianza en su persona.



Muchacha:



Entonces Tyno… tú… ¿por qué eres un gorrión?



Tyno:



(Suspirando) Muchacha… yo en tú mundo fui un hombre que no dejaba de trabajar, que vivía por hacer felices a mi familia y a mi gente y un día me diagnosticaron cáncer; me indicaron que me quedaba poco tiempo de vida. Solamente tenía 30 años cuando me lo dijeron, y… ¿sabes una cosa muchacha?



No dejé de luchar, vencí mi miedo, superé obstáculos, ayude a todas las personas que me necesitaban… aún a sabiendas de que sólo me quedaba un aliento de vida.



Pero… con todo, la enfermedad me venció y cuando vine a este mundo, me concedieron el cuerpo de un gorrioncillo con alas, para que con mi historia y mi experiencia pudiera ayudar a todas aquellas personas en hacerles ver que todo pasa por algo….



Que no esperen a decir un te quiero a diario, por que puede que no existe el mañana, que no dejen de luchar por sus sueños, por que si lo dejan para más tarde, puede… que ya nunca los puedan llevar a cabo; que vivan su vida en un presente y no haciendo planes para un futuro lejano.



Que vivan el aquí y ahora, por que el MAÑANA, no existe.



Que por muchos sin sabores que te de la vida, por muchos obstáculos que tengas que vencer, tienes una cosa maravillosa que en ese instante nadie te puede arrebatar LA VIDA.



Muchacha:



(Llorando y temblorosa), ¿tengo que entender que si he podido tener el privilegio de poder visitar este mundo es para cambiar mi forma de ser?



Tyno:



Desde luego muchacha… llevábamos mucho tiempo observándote y era tan difícil ser indiferente a tus miedos, que me apoyaba cada día en la ventana de tu habitación para guiarte



Eres joven, dulce en ocasiones y arrogante en otras, pero… por encima de todo tienes un inmenso corazón y unos sentimientos ya difíciles de encontrar, por eso antes de que te convirtieras en un gorrión como yo, quería que tuvieras la oportunidad de disfrutar de todo aquello que no pude cuando el cáncer se apoderó de mí.



Vive, lucha, pelea, llora, grita, vibra, tiembla… por que todo forma parte de la vida.



Vuela muchacha, vuela….



De repente un ruido en la habitación me despertó, era mi gatita que cómo de costumbre cuando me echaba la siesta tenía la manía de darme con su patita y despertarme del sueño.



Aquel despertar cambió mi vida, mi forma de ser, mi universo entero….



Nunca más volví a ver al gorrión en mis sueños, pero… sé que seguramente pueda aparecer en tus sueños para hacerte cambiar como a mí.



Esta historia ya llega a su fin, espero… que si algún día podéis ver ese mundo que yo vi, sea dentro de muchos años y con alas….



Besos de un Hada buena.



Eva María Maisanava Trobo

Rubizul 1976

20/03/2012

La muchacha y el Gorrión
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