Asomaba a sus ojos...
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: "¿Por qué callé aquel día?",
y ella dirá: "¿Por qué no lloré yo?"
(4 votos)

- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- Versión para impresora




Comentarios y análisis
comentarios enviadosTiene mucha razón. El orgullo destroza muchas cosas en esta vida.
--¡¡BELLÍSIMO!! gracias