Un hálito de vida
Un hálito de vida
Entregado a la nostalgia
En una tarde cualquiera
dejé que el tiempo pasara
también que nadie me viera
Las voces en la distancia
de a poco se aclaraban
Y en medio de una selva humana
como en un rincón escondida
Unos ojos creí, me llamaban
Alcé mi vista un momento
deslumbrado por el brillo
y como quien no quiere ni quiso
en mí, algo cálido sentí
Ocurría en mis adentros
cuando me invadió un frío
Era una fierecilla indomada
que retorcía sus espaldas
y llena de curiosidad miraba
Antes de que eso ocurriera
pareciera estar ausente
como que no le importara nada
aunque a un grupo acompañaba
De momento una entrega silente
era una situación inesperada
Así sin más dejó lucir sus dientes
mostrando, algo le gustaba
No hubo intercambio de palabras
todas ellas demás estaban
Me acerqué, dejé volar mi mente
y las ansias que me agobiaban
en un total desprendimiento
de un humano sentimiento
recibí de ella una llamada
No importa lo que ocurra
lo que el tiempo nos depare
que sea el fin del comienzo
o el comienzo de una historia
En verdad no es relevante
Me cubriste con tu gloria
Me hiciste feliz una tarde
de un día cualquiera
y para ello no existe
nada hay que se compare
o dinero con que se pague
Samuel Akinin Levy

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