Hellena
Debes esconder algo muy bueno
porque me quedo riendo y saboreando
cuando te leo y veo, aciaga letanía.
Que no desperdicia sílabas,
pero escupe versos inmasticables
de dura cáscara y yema corrosiva.
Monja de claustro, apasionada y mustia.
De lágrima seca, ancianidad forzada.
En qué parte de tu cuerpo untas tu pluma
para excitarme tanto con tus versos.
Sobresalto vírgen envuelto en trapos viejos.
Una mirada siempre será más que un poema.
Como bandada de pájaros, anidas en mi alma.
Y, cuando te miro, mi palabra enmudece.
Me fascina tu vuelo aunque no sepa si vuelves.
Hay un canto en el alma de quien ama
y hay un llanto que, con calma, espera.
Por qué te hago única entre tantas voces
si tu dimensión humana me envilece.
Existes fundida en multitudes de rostros.
Eres búsqueda incesante que exaspera.

- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- Versión para impresora



