Te deseo...
En la sutil espera de recordar tu paso.
En el tiempo que llevo sumido
en el regazo de las horas.
En el viento de otoño o la nieve en invierno,
mi alma te toca y se enamora.
Pero, ¿quién soy yo para que, perdido en la distancia,
habites, sin saberlo, en mi?
¡Lucero en la mañana,
aurora boreal,
campamento de estrellas, espejo de mis fugas,
sustancia de mi alma,
resistencia a mi mal!
¿Quien soy?
El olvidado de tus luces primarias
que llevan las canciones de un nuevo amanecer,
y aun en el oscuro recinto de mi ego,
blanquean sus paredes en un constante hacer.

- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- Versión para impresora



