“Arqueros del albaâ€
Para MarÃa Dolores Menéndez López
http://jrma1987.blogspot.com
Soneto III
La orilla alborotó un mar coralino
Y el cielo asaltó, puro y despejado,
Aquel caballo raudo que, embrujado,
Pincel se hizo del aire cristalino.
Y hallaste, al avanzar en el camino,
Crepúsculos sin voz, un mar dorado,
Y pudo descansar, ya fatigado,
Tu aliento, firme ayer, hoy peregrino.
La noche vino larga y duradera
Con el amanecer, robando el dÃa,
Su luz, su brillo, toda la hermosura:
Mi pecho será luz, y, dondequiera,