Llora mi alma triste, pero no destrozada,
está, por un golpe, estremecida no destruida.
Se derrumbó una ilusión, no la esperanza,
se aferra, ahora, a la fe, al amor y la templanza.
Llora alma, que tu llanto desahoga y fortalece,
no desesperes, que tu afán se vuelve mío,
saca más bien casta, donaire, y confianza,
que ya retornará esa ilusión diluida en un suspiro.
Ricardo Buitrago C
Fuente:
http://www.ricardobuitragoc.com/2012/10/poesia-un-alma-triste.html