Ayer cuando le abrí la puerta
vi detrás de mi niña a la transición,
su aparición mi dio una voz de alerta
y la realidad un aguijonazo en el corazón.
El paso del tiempo, se, es inexorable
y en pocos años cambiará su vida,
la niñez, no puede ser perdurable,
a gran velocidad la veo de salida.
Crece, mi niña, conservando la dulzura,
y no aprietes el paso que tampoco hay prisa,
que cambie tu cuerpo pero no tu ternura.
Mañana, de tu niñez, haremos historia,
quizas esos tiempos, te parecerán mejores
pero tu imagen de ahora colmara mi memoria.
Fuente:
http://www.ricardobuitragoc.com/2013/01/transicion-de-nina.html