ATLANTICO
Video:
ATLANTICO
Tanto niño e insignificante
cuando me encuentro a tu paraje.
¡Y sin embargo!
aquí me posees
con desconfianza y con recelo
¡Pero!
conquistado ante ti.
¡Aquí resido!
quemando tabaco
en estas nacientes noches indiferentes
pero de lunas excitadas.
¡Aquí habito!
deambulando por la arena de tu alfombra.
¡Aquí existo!
con la incertidumbre y el miedo.
¡Ay!
pero no logro desvelarme sin ti.
¿Cuántas veces?
caminaste al desahogo de mi alma
produciéndote contigo las penalidades de mí conciencia.
¿Cuántas noches?
te exterioricé mis imperfecciones
¡Y eximiste mi alma!
sin exigirme sueño a cambio.
¿Cuántas lagrimas?
me desposeíste de mi mejilla
y las coleccionaste en lo recóndito de tu océano.
¡Fuiste tú!
la fuerza de mi extenuación
y la tranquilidad de mi silencio.
¡Y ahora!
es cuando crecidamente te preciso
preciso que me rodees y me consueles
en la cuna de tus aguas.
Necesito echar de ver tus profundos secretos.
Retornar auscultar tus cánticos
en el fondo de los acantilados.
Necesito tu presencia para echar de ver
que no me hallo desierto en este infinito.
Me antojo tu amistad
para que consiga encomendarme en ti.
Necesito la valentía a mis miedos
para adentrarme íntimamente dentro de tus aguas.
¡Y el saber!
que no devolverás mis recuerdos
a una playa abandonada.
Consentiré que te lleves mi cuerpo
al fondo de tu precipicio deshabitado
te confiriere mi alma
para que dispongas de ella
y la evangelices en discípulo de tus sabidurías.
¡Ay mar!
¿Cuantos secretos me tendrás que educar?
Retorno del silencio
(4 votos)

- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios





Comentarios y análisis
2 comentarios enviadosPrecioso el vídeo, enhorabuena!
Gracias Rosalia por tu comentario, muchas gracias.