 | Enviado (11/06/2026) - Enviado por joremanSí me besas
Si me besas con amor y pasión y le agrega seducción y delirio, lujuria y frenesí, qué rompen el corazón de felicidad y emociones
Si me besas con sus labios carnosos, con sus arcos de Cupido redondos, qué llevan al fervor y al arrebato y al pecado sin confesión de sus maldiciones
Si antes de besarme, me miras de reojo con sus ojos almendrados, cargados de fogosidad y vehemencia y con el deseo apasionado y desmedido de su concupiscencia de exóticos placeres terrenales, sin los barrotes de las prisiones
Si me besas con pasión, las noches se vuelven eternas, interminables e incesantes, cómo automóvil en bajada, sin frenos, ni volante, sin curvas, ni trancones
Si me besas como veranos en primavera, como bandida y salteadora de caminos y de aquellos palpitantes corazones
Si me... La vela de la muerte
¿Por qué el cuerpo arropado en la túnica negra de la muerte, se alumbra con un pabilo de vela en sus escalofriantes y miedosas soledades? ¿Entonces por qué en vida vivimos haciéndonos imposible la asistencia entre sombras y penumbras y entre los precipicios de las oscuridades? ¿Por qué vivimos entre abismos sombríos y tenebrosos profundidades? Vamos por los caminos de la vida tropezando entre tinieblas escalofriantes, acrecentando miedos y debilidades Si el ser humano y la hermosa naturaleza es vida maravillosa, es sol y luna, es luz y amor, es pasión y emoción y de Dios llena de cariños, quereres y bondades Por qué alumbramos la muerte con una vela, que al encenderse proporciona luz y calor, ¿fragancias y aromas para su inertes, frías y pálidas majestades? ... Hoy me acuerdo
Hoy me acuerdo con alegrías de aquellas sonrisas, que me despertaban en la madrugada
También con los ojos profundos en las que iba de tumbo en tumbo con mis guaros, en las noches largas de mis trasnochadas
Y de aquellos abrazos que arropaban el calor del frío, qué azotaban de aquel querer deseadas
Hoy me acuerdo del ayer, de mis seres queridos, que con amor me dieron la vida en pasión terminadas
De sus enseñanzas que, al calor del hogar del grito, en ecos de la hermosa vida por el pueblo viajaban
Me acuerdo de aquel sombrero, de aquel bastón, de aquel nido que el fogón con amor calentaba
De aquel camino entre árboles de frutas y de aquel jardín florecido que esparcían aromas, qué en el zaguán en fragancias soltaban
Hoy cuento mis arrugas y una tras otra llevan su his... ¿Acaso no te has acordado de vivir?
Se has puesto a pensar, aunque seas un minuto, ¿en qué sólo escuchamos gritos, desesperos, caos y espeluznantes necesidades?
Sólo vivimos escuchando guerras, estallidos y atroces ruidos del mundo, grillos, cadenas, barrotes y prisiones, qué cercenan de la vida sus libertades
Vivimos rodeados de afugias, de aprietos, de angustias, de llantos, de lágrimas que sangran heridas abiertas y de atroces, de escalofriantes y pavorosas enfermedades
Vivimos en constantes peleas con el vecino, con el hermano, con aquellas que creíamos buenas y queridas amistades
Nos volvimos unos energúmenos violentos, airados, furiosos y llenos de iras y rencores, de soberbias, menospreciando y mirando por encima del hombro a los demás, pisoteando la dignidad de sus calidades
... Enviado (31/05/2026) - Enviado por joremanCada vez que veo
Cada vez que veo las playas y las blancas arenas del mar azul y las atarrayas de los pescadores
Sus olas que llevan burbujas y espumas, qué se desvanecen al calor de los atardeceres
Así mismo veo reflejado la belleza de la mujer bella y primorosa de mis amores
Cada vez qué miro al cielo y veo las estrellas en el firmamento destellando con sus resplandores
Y la luna llena, iluminando mi camino, acariciando el sueño de los furtivos soñadores
Y allí mismo veo el rostro de la mujer amada, con sus sombras, cómo mi cuadro y boceto de poetas y escritores
Cada vez que veo la tarde en su ocaso y en su bello crepúsculo, con sus arreboles llenos de colores
Y el arcoíris desplegándose en el horizonte con sus gotas de lluvia y el suspiro de los pintores
Así mismo veo el candi... Vivamos felices y con amor la vida
Dios Todopoderoso nos dio la vida tan bella, querida y maravillosa
Nos dio una verde y hermosa naturaleza, valiosa y asombrosa
Vivamos con alegrías y felicidades cada instante, cada momento en armonía y con todo lo que nos rodea y con el alma querida, qué palpita alegre y dichosa
El ayer ya pasó y el mañana aún no ha llegado y no sabremos si lo podemos alcanzar a ver en forma silenciosa o con alegrías asombrosas
Vivamos en paz con los demás y con nosotros mismos y sentir en armonía los latidos del corazón y la alegría del alma bella y maravillosa
Ayer luchamos y hoy gozamos felices, cómo ave qué vuela alto desplegando sus alas presurosas
Pero la vida es tan bella, placentera y querida, qué a veces nos da sorpresas, quejidos, lágrimas, llantos y enf... La leyenda de la pechugona
Cuenta la historia entre mitos y leyendas, qué una noche de parranda de danzas y bailes eróticos y sensuales, en una cantina de mala muerte, un hombre ávido de pasión, encontró la mujer querida de sus amores
Con sus tragos a cuestas, la veía hermosa y pechugona, con las fragancias de sus ardientes calores
Cómo todo un bello arcoíris de sus horizontes con las gotas de lluvia de los soñadores
Y esa noche oscura, aquella mujer extraña se lo llevó con sus risas y miradas de fogosidad a un tenebroso y oscuro desfiladero y allí se arrancó las enaguas, sin miedo, sin tapujos, con el ímpetu de su lujuria, sin la confección de los pecadores
Y sobre el borde del precipicio, aquel hombre ávido de amor, vio el cielo lleno de estrellas con sus fulgores
Y la soga macabra... Pasó el tiempo
Pasó el tiempo y se llevó la vida y pasaron los días y pasaron los años llevándose sus fríos y sus sofocantes calores Me volví viejo, lleno de enfermedades, quejidos, llantos y dolores Me encerré en mis faenas, en mis quehaceres y en mis sudorosas y agotadoras labores Y descuidé la mujer querida, la más bella de mis ardientes amores Dejé secar el jardín florecido y se cayeron de tristeza los pétalos de las hermosas flores Descuidé un amor y un querer y se esfumaron como por encanto sus fragancias, sus aromas y aquellos deliciosos olores No me di cuenta a qué horas pasaron inviernos, primaveras y veranos, ni la hermosa naturaleza con sus esplendores Tampoco me quedó tiempo para presenciar las tardes de arreboles con sus paletas y el ocaso con sus bellos colores... Cartas a un amor Todos los días le escribo a esa mujer brilla, querida hermosa Le hago bocetos, le hago cartas, le hago versos, le hago poesías con mis manos temblorosas Le escribo en la arena todas las mañanas, pero vienen las olas del mar y sólo quedan burbujas minuciosas En los días lluviosos, le escribo en las calles llenas de barro, pero qué al secarse, quedan las letras distorsionadas mentirosas Le envío mensajes diminutos con las palomas mensajeras, pero nunca regresan, sólo se escuchan sus aleteos en la distancia, todas furiosas ¿Sería que se borraron mis huellas en su palpitante y hermoso corazón? ¿O será que ya hay otro calor, otro querer en su habitación? ¿Será que ya encontró otra historia, otro cuento, otra leyenda, u otra animada conversación? Y me pregunto,... Enamórale en el corazón a una mujer madura Una mujer madura es paz, belleza con luces propias de sus esplendores Y aún conserva sus fragancias, sus perfumes, sus aromas y sus deliciosos olores Su piel empieza a marchitarse y arrugarse, pero aún es húmeda, fresca y rozagante, rosana, vistosa y con brillos encantadores Una mujer madura es vida y naturaleza, es sabiduría, es compañía y brisa suave para los calores Enamórale el corazón a una mujer madura y con su sola mirada, te llenará de pasión y amores
Acércate a una mujer madura y sentirás el corazón que palpita apasionado, sin afugias, ni temores Si quieres enamorar a una mujer madura, regálale un ramo de flores y empezará a arder la pasión de los cazadores Enamórale el corazón a una mujer madura y el pabilo de la llamarada... | |  |