El embrujo de la rabia
El embrujo de la rabia
Sin pretender ni querer detener
el cómo atormenta la rabia
voy mirando hacia el cielo
y veo que nada me calma
Entrego mi cuerpo al tuyo
primero con entusiasmo
luego sin darme cuenta
con el fuego en las manos
Mis ojos se cruzan con los tuyos
el fuego viene dando zarpazos
cuando quiere salir el amor
y por algo me cuesta sacarlo
Como en el coso, en el burladero
donde el toro se enfrenta furioso
a un torero que lo increpa
naciendo de momento un respeto
también le surge la rabia
Y luego ya en el encuentro
va naciendo un amor mutuo
por como ambos se van luciendo
El toro que nada pretende
que vino sin ser invitado
El torero que entrega la vida
por el amor al toreo
Del mismo modo me siento
cuando en un campo minado
veo tu cuerpo, miro tus labios
Aspiro el aroma que me has plantado
y siento la rabia taurina
de embestir sin un descanso
Porque un hombre que admira
no se queda atribulado
El furor de un fuerte abrazo
la inocencia de un te quiero
la necesidad de un te amo
la violencia de dos cuerpos
que se buscan sin denuedo
Hacen que surja la rabia
la necesidad de amar
el deseo de un encanto
hasta que los cuerpos bien cansados
griten sin mucho esfuerzo
que ya no pueden más
samuel akinin levy

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Comentarios y análisis
1 comentario enviadoAdoro esta página de poesía, es como volver a casa, yo no escribo pero siempre os leo, qué bueno que volviste.. con un excelente motivo.