EL LAMENTO DE UNA PRINCESA II
José Ramón Muñiz Álvarez
“LOS DELIRIOS DEL AMOR” O “EL LAMENTO DE LA PRINCESA”
Juguete cómico-lírico en un
cuadro único.
Exhalación de otro suspiro.
No es soberbia ni ambición
Lo que el alma mía empuja.
Yo sólo sé que me embruja
Una rara expectativa,
Cuando la intención esquiva
Al noble duque dibuja.
Pausa.
Pero no me habrá olvidado.
Tal vez esté con el rey,
Tratando asuntos de ley,
De política o de estado.
Volviendo al asiento.
La promesa que me ha dado
Bien sé que la cumplirá.
Digo que no mentirá
Cuando su amor me promete,
Cuando, fiel, se compromete,
Porque sí se casará.
Sentándose.
Pues ¿no había de quererme
El buen duque mi señor,
Si me promete su amor
Y dice que ha de tenerme?
Pero parece que duerme
Cuando su correspondencia
Pospone sin diligencia,
Sin piedad a mis alientos
Con estos requerimientos
Que en mí produce su ausencia.
Un bostezo leve. Se despereza.
No hace mucho aquel escrito
Me mandó por un criado.
¡Y qué escrito tan logrado!
Todo estaba bien descrito,
Dicho todo tan bonito,
Con palabras tan hermosas
Que se hacían melodiosas
Cuando, leyendo escuchaba
Los versos que dedicaba
A mis gracias tan hermosas.
Pausa muy breve.
La poesía contenida
En sus líneas vino en verso,
Con un saludo perverso
Para helar los corazones,
Que encendido de pasiones,
Selló su amor al reverso.
Y como él es tan galán,
Tan fino y tan educado,
Sin presumir de letrado,
Quiso decir un refrán.
Este su amor un volcán
Es, como gran maravilla,
Porque su alma sencilla
Engendró tal pensamiento
Que me causó gran contento
Sólo con una letrilla.
Yendo ahora hacia la ventana.
En fin, que penando vivo
Aunque el alma se me parta,
Siempre esperando la carta
De aqueste varón esquivo,
Que me escribe, pensativo,
Pensamientos amorosos,
Cuando no son enojosos
Esos reproches de ausencia
Que lo colman de impaciencia
Con sus verbos recelosos.
ESCENA SEGUNDA:
Entra la doncella.
DONCELLA: Alteza, traigo un mensaje
Que os acaba de llegar,
Y es del duque de Melgar,
Que la manda por un paje.
PRINCESA: Siempre me ha dado coraje
Esa violenta pereza
Con la que muestra aspereza
El duque con su tardanza.
Vamos, acércate, alcanza
La carta a mi diestra mano.
La doncella le da la carta.
Siempre mostrándose ufano,
Jugando con mi esperanza.
La doncella se sienta en un taburete incómodo, próximo al butacón, a un gesto de la princesa. La princesa, sentada ya, extiende el papel y comienza a leer con voz solemne:
“No quiero saber de amores
Que adornen bellos corales,
Pues siempre causan mis males
El coral y sus colores.
2010 © José Ramón Muñiz Álvarez
Todos los derechos reservados por el autor.
José Ramón Muñiz Álvarez
(Breve reseña)
José Ramón Muñiz Álvarez nació en la villa de Gijón y sigue residiendo en Candás (concejo de Carreño). Su infancia transcurre de manera idílica en dicho puerto, donde pasa su juventud hasta el término de sus estudios. Licenciado en Filología Hispanica y especialista en asturiano, vive a caballo entre Asturias y Castilla León, comunidad en la que es profesor de Lengua Castellana y Literatura. Su afán por las letras y las artes lo ha llevado al cultivo de la poesía. Es autor de varios libros, de los cuales ya ha dado a conocer "Las campanas de la muerte", aunque en una tirada modesta.
"Las campanas de la muerte" es una obra que consta de tres poemarios:
1-. "Arqueros del alba", dedicado a su abuela materna, Dolores Menéndez López.
2-. "Ballesteros de la tarde", dedicado a la abuela paterna, Pilar Muñiz Muñiz.
3-. "Lanceros del ocaso", dedicado a uno de sus tíos: Gervasio.
El poemario demuestra el extraordinario vínculo del poeta con sus abuelas, en un momento delicado: el del fallecimiento de las mismas. Es indicativo que el libro se escribiese en tres tandas, las dos últimas muy seguidas. Las partes del libro datan de diciembre de 2005 a enero de 2006, primavera verano de 2007 y enero de 2008.
En este tipo de poesía se recurre a las estrofas más tradicionales, con dos únicas excepciones de verso libre. Además de un romance, las demás estrofas son silvas blancas, espinelas y, sobre todo, sonetos.
(1 votos)

- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- Versión para impresora



