El sol perdido
El sol perdido
No quise llamarte por no tener
después que arrepentirme
Los meandros de la vida se extienden
como brazos de octópodos
Desfallecí en el intento por saber de ti
de tu ausencia de tu silencio
Me mordí mi propia lengua al tiempo
que supe de la sangre su sabor
De las vigilias más atroces
apoderarse de mis abstracciones
Qué no quise escribir hacer decir
a fin de liberarme de tamaña congoja
Cuántas ideas no sobrevolaron mi mente
como cuervos al acecho
No supe qué camino andar en mi laberinto
ni hallé salidas puertas ni ventanas
Permanecí atado de pies y manos,
la lengua dura la mente obscura
Me amarraron a una risa congelada
sin reencontrar mi sol que fuiste tú

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