Soledades
El candil se ha apagado y obliga a surgir la oscuridad
que procede a su acostumbrada incursión en el ánima.
Escudriño con la vista ciega por la habitación,
y pregunto a través de la ventana por el regreso de su llama.
Un ínfimo resplandor del día aún permanece .
Lucha por escribir su recuerdo en la línea del horizonte,
y en su derrota, un velado mundo lejano aparece.
En la negrura otra vida simula tomar forma.
Cada estrella se recitó en poemas como una lágrima,
la luna llena se expresa en un viejo cuento romántico
y los planetas juegan a dejarse encontrar por la mirada.
En mi cama percibo frío, pero no es por las sábanas.
Me arropo con la magia de las luces y las sombras.
y permito que me cubra su sendero y ande la nostalgia.
Un nudo enredado aprieta y oprime mi garganta.
Deshace sus lazos en una extraña afonía enmudecida
mientras la madrugada ajena espera la llegada del alba.
Es asi como me siento esta noche, por favor, no hables…
Solo calla…
Con una estrella fugaz te he mandado unas palabras,
las tomó veloz y rauda, solícita al mandato.
Al perderse en el más allá cayeron a la tierra,
mezclándose entre los aromas de las flores
y con la ayuda del aire ha transportado su esencia.
Te lleva un poco de sentimiento sin pedir nada.
Ojala se desprendiera en mí tu alma solitaria,
y así no sentir tampoco la soledad que me atenaza.
Pálpame dentro de ti, en la piel de tu carne,
en el reflejo de tus ojos, en tus profundas entrañas
y cuando llegue la mañana, quédate en silencio…
Solo camina…
Deja que como una breve luz mi amor te llene
y en los albores del día guarda en tu ser,
de un encuentro divino, la efímera calma,
y si quieres llevarla en los pasos que des,
aunque no sepas de quien es, en la libertad,
se hará perenne en lo más profundo de tu alma.


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