 | Pedro (un mocetón)- Los he visto.
Luis (un anciano)- ¿A quiénes has visto?
Pedro - A don Quijote y Sancho.
Luis - ¿Dónde?
Pedro - En tierras de Toledo.
Luis - Joven Pedro: en este espurio antro de apariencias y superficialidades, la corrupción no tiene enmienda. ¿A qué han de venir de nuevo ese hidalgo y su escudero e instalarse en un siglo de pocas luces, escaso de oxigenación, batiburrillo de mezquindades y menudencias? No. La antigua grandeza -si es que la hubo- está hecha pedazos. Aquí ni siquiera se dan cita confusas imaginaciones, y donde se alza la meritoria voz se quiebra el orden, o salta la liebre. Has de saber que, hoy día, no sirven los juramentos a pie de un árbol, ni en sala eclesial. Incluso el sol está atónito al no hallar hermosura fuera de la naturaleza virgen. Todo es amarillez y tantas cosas huelen a podrido. Se murmura por doquier que el espíritu es incapaz de vestir un modelo de realidad que a todos satisfaga; que la violencia, la belicosidad y un cúmulo de bellaquerías y tristezas corretean por las anchas ciudades. ¿Hoy, la caballería andante? Grandes desventuras sufren los humildes, como para que demonios bailadores, rucios desaliñados e invisibles golpes desmoronen su precariedad. No. Son tantas las tribulaciones, tantos los agravios, tantas las necedades... Don Quijote y Sancho suspenderán su partida tan pronto contemplen el espacio donde se han introducido. Podrán comparar a simple vista este y aquel mundo de sus comienzos. Prestos se darán cuenta de que el juego de ajedrez se ha envilecido. ¡Ah, para sintetizar diría que el nuestro es un tiempo de locura y no necesita de locos a caballo que lo conduzcan al abismo! Hoy, amigo Pedro, soplan funestos vientos, no aconsejables para errantes caballerías.
Extracto de mi poemario: 'Fulgores'. Mi página web: http://www.galeon.com/jjreyesrios (21/12/2016) - 2838 visitas - Te miras al espejo, no reconoces quien es el. intentas sonreir para ver si vuelve tu ser. es inutil, aquel ya se fue. murio junto con el obscuro mar de promesas vacias intentando verte llorar. hasta aqui llegamos oh viajero. pues ahora es otro el que se ve en tu reflejo. (16/12/2016) - 3132 visitas - RISAS DEL MAR El mar era azul, era plata, era verde, era añil.
Era el soliloquio de la luz
reverberando en el silencio.
El mar reía gaviotas,
reía cuerpos desnudos zambulléndose,
reía su gozosa brisa en los oídos.
El mar era la palma de Dios
abriéndose en eternidades de espuma.
De "La naturaleza en el corazón", libro en pdf gratuito: lanaturalezaenelcorazon.blogspot.com.es/
(11/12/2016) - 4284 visitas - NOCHE En mi mano cerrada llevo la noche, acurrucada como un gatito negro. No puedo apretar mucho su hondura; las estrellas se me clavan. La he cogido por sus cabellos de brisa y la he aprisionado en mi minúscula voluntad, para amarla a placer, ella conmigo y yo con ella, negra, como su alma ensimismada. Pero se escapa, como una lágrima de pájaro asustado, en un líquido aleteo, con sus gigantes pies descalzos hacia su aire universal, dejando caer redondas palomas negras entre mis dedos. Ha penetrado en mi carne, ha penetrado en mi voz, y mi andar ahora es sombra colmada de soledad. Es un solo pensamiento anhelante, como boca de recién nacido, de totalidad. De "La naturaleza en el corazón"libro gratis en pdf: lanaturalezaenelcorazon.blogspot.com.es/ (11/12/2016) - 3162 visitas - Te estoy esperando en casa
La vela encendida sigue
Del fuego de nuestro amor
El calor aun se percibe
Mientras espero que vuelvas
La cama sigue tendida
Calida es la habitación
En la que te esperaría
De tu barco no hay noticias
El mar no me ha dicho nada
No he sabido de tormentas
Que tu viaje retrasaran
Aunque estes algo atrazado
En tu llegada yo pienso
En ese abrazo infinito
Que esperé por tanto tiempo
Imagino nuestro beso
Como en las nubes estar
Y para ti un dejabú
De volver a navegar
El silencio ya es muy fuerte
El reloj un enemigo
Que quiere que no regreses
A la hora que has prometido
Mas han tocado ha mi puerta
Y un mal presagio he tenido
Algo malo pasará
Algo que yo no he elegido
Al bajar las escaleras
Siento un escalofrio
El calor se va esfumando
Para darle paso al frio
La llama sigue encendida
La habitacion sigue en calma
Pero la paz es locura
Cuando de amores se trata
Si es mi amor un traicionero
Me quedaré sin palabras
Mas no se si he de querer
Saber que mi amor me engaña
Los crujidos de mis pasos
Al pasar por la escalera
Son reflejos de mi alma
Que dentro grita de pena
Paso por el comedor
Y atrabieso la cocina
No hay ni miras del calor
Esta habitacion sí es fria
Abro la puerta de roble
Que al ser abierta rechina
Detrás aguarda un señor
Conocerlo precentía
El hombre me da una nota
Y sin decir adios marcha
Yo le digo que regrese
Él no voltea y se larga
Tocan la carta mis manos
Con intriga y suabidad
Ahora no solo hay frio
Se aserca la oscuridad
El fuego se va apagando
Mientras leo tus palabras
La tragedia que ha ocurrido
No es muerte, es una farsa
Fuí una pieza de tu juego
Yo era parte del engaño
Voy leyendo y poco a poco
La llama se va apagando (08/12/2016) - 2747 visitas - Sentada y contando las conchas de la orilla, con un temblor en mi dedo: el de tu ausencia. Sentada, con mi falda manchada de estrellas.
Rezumo una gota de quietud con sabor a tu nombre.
Sentada, me levanto para seguir el rastro de las mariposas que portan tu risa. Maite Sánchez Romero (Volarela), "Madera y miel" (04/12/2016) - 2692 visitas - VERTIGINOSAMENTE ENDURECIDO guitarras, madera,Pero de pie resiste la calumnia,la celeste herencia indiferente,y el grito desteje sus azules, con nada temas,de petición postrera, con el rumor del almendro,porque aquí surgió la mano, deliciosaprimicia, en su balanza de audaz medida,con ese brazo inexistente. Es de la primavera, creo, que tal vez un poco con su otoño,que se anuncia, mientras rasura despacioso al césped.Y enardecido como su guitarra, camina.¿ O ha de quedarse pálida, amarilla,desmayándose lenta, calcinada?.Ya soñando el amor desde su orilla ligera.Con la punta, de sus sombrillas, al sol.Un dolor como un árbol, en la trinchera del fin dichoso,seco por la mañana. Un dolor sin orilla, en el humilde rol de los vergeles,para dormir al agua, con sus olores.Y desde cada momento, con un cordón de seda,perdido entre las calles,donde todos solos, hemos pasando,por encima de ellos tan a menudo,que nada les dejó de su nueva tiesura.A todos doblegó, inválida y blanda desolación,que no dejó, ni uno solo, sin conquistar. Aprendí la manera del mundo, de la madera, de las raíces,que pasan desconocidos, desde el árbol insomne. Ahora, despertada, cada una de sus hojas, en los ojos.Pero no pudo ser. Y aquí me quedosin gloria ni valor, que no apetezco, de los tétricos socorros.Tan sólo un poquitín de la flor y la hoja verde,y el mar al darles su todo azul, sin la espuma blanca. La niña pequeñita, con el brazo de amor que la llevaba,de pensamiento, cuando no sea ya más, que otro deseo extinto. De un soñar antiguo,porque la armonía descansa,nacido a luz y sol, hecho ya una palabra.Milagro al fin que vive, lozanías y reposos sin hojas.Ya habiendo tenido quizá, la elección acertada,pues era tupido y requería uso. ¡Bajo la piel!. Aunque en cuanto a lo que vi allí, el camino colma y corre,eso que allí ha quedado, en su rama temblorosa,lejos del viento, puesto que no la miras, sin gente,en el compositor sublime, en el rostro que vejan,por algún hogar con embeleso. ¡Al imitar, peregrino al acero!. Autor: JOEL FORTUNATO REYES PÉREZ(29/11/2016) - 2710 visitas - Solo una rosa, Flor de los Dioses. (28/11/2016) - 2676 visitas - Tú y yo compartimos otro idioma que aún no hemos descubierto. Lo sé por el aroma de la espuma de las olas que rompen en tu aliento.
Si logramos descifrar ese lenguaje no habrá vibración tuya que se me escape tú pon las vocales, yo las consonantes, maravíllame con tu energía de alto voltaje.
En lo más hondo de los océanos navega una inaudible onda musical deseosa de que en ella sincronicemos y cosquillearnos en su viaje sensorial
Llévame a esa profunda penumbra, y que la presión nos deshaga los huesos. Convirtámonos en diminutas células y alimentémonos de nuestros besos
Tú serás mis vocales sin esqueleto Yo tus consonantes sin ojos Diccionario de kamasutra repleto De burbujeantes folios rojos
Déjame ser la corriente marina Que te lleve a tu máximo potencial Tus virtudes son el faro que ilumina Mi barco, hecho a medida de tu canal
Confía en que no me iré como la arena Que se escurre entre los dedos Confía en que después de la tormenta Los nudos quedan mejor atados
Incluso las aves que más lejos vuelan Vuelven a su hogar a hacer sus nidos (28/11/2016) - 2216 visitas - Erase una vez dos hermosas y extrañas semillas que bajo la oscura tierra se reconocieron y que con un infinito abrazo en una sola se fundieron.
De ellas nació un árbol hambriento y soñador que transformaba la fría lluvia en ferviente sudor. Con gotas de ilusión muy rápido creció pero tanta agua sus ramas pronto debilitó.
A veces las orugas se comían todo su verdor, quedando así angustiado y carente de esplendor .
Otras veces un oso perezoso sobre él se sentaba y con su inmenso peso su crecimiento paraba.
Entonces, tal era la claustrofobia que sentía, que volver a ser semilla entre sollozos pedía.
También las densas nubes lo confundían, pues dudaba si era de noche o de día, si con ellas caricias de placer traían
o si con relámpagos tristes melodías emitían.
Aun así, en su interior tenía la certeza de que la clave estaba en ser paciente, pues sería el tronco de más sólida corteza
que, como el amor eterno, crece con naturalidad pero lentamente.
E incluso si un rayo el tronco por la mitad partiera, entre sangre y huesos rotos resucitar lograría. Su salvia es tan dulce, pura y apasionada, que con cuidado y determinación su cuerpo regeneraría.
Sólo ella recuerda las enseñanzas de sus madres y maestras, las semillas de secuoya, y sólo ella es capaz de percibir la constante vibración de aquel primer abrazo que aun perdura. (28/11/2016) - 2528 visitas - | |  |