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Sábado - 19.Octubre.2019

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prosa poética

contenidos / pág.6 contenidos 1 pág.Ordena por
Se abre... Mana la sangre azul del recuerdo, mana..
En cielos derruidos grazna fieramente un cuervo...
Y luego cae a plomo la tormenta de mariposas; las lágrimas de los ángeles como granizo de oro.
No cierres la puerta. Déjala abierta. Deja que pase el viento del pasado, su cuerpo de serpiente herida, su boca fría con música de lodo.
Libera tu ejército de pájaros... Libera…
Y observa la ligereza con que un nuevo viento coloca tus cabellos... sobre los cabellos de la esperanza:
Hilos en hilos, trigo en luz. Vuela...
Mira el huracán, ululando entre campanas azules...
Observa allá abajo, ese pequeño ser de luz... Su aura se está enroscando al infinito.
Eres tú en su encuentro sublime contigo m...
Enviado (01/03/2014) - Enviado por ramdres
Etiquetas: prosa poética
Mírame a los ojos
Y dime que no me amas
¿No tienes valor?
Porque me llevas
Dentro de ti
Porque también sueñas
Con volver a mí
No tienes valor
A dar el primer paso
Pero la vida es luchar
Por alcanzar el amar
Si la vida nos separa
Recuerda no olvidarla
Esos años de gloria
Pasados juntos en el hogar
Serán, nuestra seña
De identidad
EL PRIMER SENTIDO
__Autor: JOEL FORTUNATO REYES PEREZ
Ahí está, en la montaña más alta, corre de arriba abajo, da vuelta
manteniendo el mismo propósito si lo alcanza con un gancho,
todos los días qué puede de acuerdo como son las cosas
por el peso de la música y la cama de la noche más
profunda cuando suenan los silbatos y pelean
con el suelo sus zapatos.
Todo había andado tan bien desde la separación de los colores
instalados en los pesares y el fastidio del plumaje esponjado
con el hecho de acostarse desmantelando una sobremesa
lo más alejado de la espalda desnuda.
En el cuarto de paredes ásperas con cuadros pálidos del viejo campo
estaba su sombra con los ojos cerrados por la nueva penumbra.
La noche caía y se levantaba temblorosa, húmeda y tibia.
Pero esta deseaba consum...
INTRADÉRMICO
__Autor: JOEL FORTUNATO REYES PEREZ
Bajo la piel pensaba despertar. Ese día de barrancos en las caricias recorriendo las arterias con la extraña impresión de las cosas domésticas qué apartan el espíritu bebiéndose... Entre las pestañas húmedo fuego brillando. En el dolor hecho un instante de acero, bebiéndose el cristal del tiempo en una copa, mientras la historia pierde su futuro a la menor inclinación de las largas conversaciones con sus lanzas y escudos, frutos pálidos entre la multitud.
Unidad, unidad, en un racimo de sol inmenso rincón de juguete, semejante a las pirámides mojadas por la memoria que sienten calladas las pestañas en la pródiga lámpara de la intensa existencia auténticamente genuina.
Bajo la piel, si, bajo la piel te digo. ¡Qué la piel sintió correr!. ...
HIERATICO Y VIGOROSO
__Autor: JOEL FORTUNATO REYES PEREZ.
Por fin se sabe. Apareció grabada sobre la alfombra de la noche frente al torbellino guardado entre las cenizas labradas que surgieron del desvelo generoso.
No fué la campiña despierta de la aurora el dulce consuelo en el ensueño de luz en la quimérica nevada de los párpados de seda porqué la manzana estaría seca y sonriendo con luz serena, a pausas, como el abismo lejano al que se teme inclinar llevando una sorda linterna envuelta en los largos trajes de brocado con hileras de perlas finas detrás de los huertos de almendros fugitivos en la tapicería verde, como se encontró en la espléndida sala leyendo, sobre las riberas de grandes ríos porqué quería hablar frente al sol qué nace aterciopelado, amarillo, en el aire rojo, suave y...
CAMINO NOCTURNO
...Autor: JOEL FORTUNATO REYES PEREZ.
No había una vez, más, encendería la luz y si necesitaba copiar algo, iría así nomás, a la luz de una vela, de barco eran las esperanzas, como una pequeña balsa, dentro de su vida. Afuera del cuarto, bajo la ventana, no había quién opinara, en la cabeza el frío languidecía, al imaginar aquéllos incidentes. Por fin, se acercó a la jungla un viejo tigre qué le miró de frente, como en alguna infancia polvosa en la infancia tierna del circo, acompañado de vientos, rotos los pantalones, aunque la lámpara de aquél recuerdo estaba húmeda de alegría, tal vez demasiado para vivir ahora en cualquier pantalla.
El camino nocturno del regreso de la función, el día anterior, era liso, bajo los zapatitos gastados, del correr campos verdes y cosecha...

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